Mallorca Live sold out con Aitana
La catalana convirtió el escenario Estrella Damm en una casa azul llena de dance-pop y emoción. A pesar de los problemas de salud, demostró por qué su show es el más elegante del pop español actual.
Crónica:
Anoche, en el Mallorca Live Festival, Aitana se subió al escenario Estrella Damm y convirtió el recinto en una casa azul llena de baile, lágrimas y niños subidos a cubos. La catalana presentó el directo de Cuarto azul con un show masivo que equilibró su faceta de ídolo juvenil y su madurez artística. Y lo hizo, además, arrastrando problemas de salud desde el lunes, lo que da aún más mérito a una actuación que dejó claro por qué es la pop star más importante del momento.
Una casa azul, una cama doble y una Aitana que se vacía desde el primer compás
La puesta en escena ya avisaba de que no sería un concierto cualquiera: una casa azul, una habitación con cama doble y un juego de cámaras que convertía cada canción en un videoclip en directo. Aitana abrió con 6 de febrero, uno de los cortes más íntimos del álbum, y en ese momento ya había atrapado hasta al último asistente. Coreografías, cambios de vestuario y un sonido dance-pop de vocación internacional marcaron un repertorio en el que los temas rítmicos brillaron incluso más que las baladas.
El público infantil -que se multiplicaba en las primeras filas, subido a cubos y formando una muralla humana- coreaba Los Ángeles y Ex Ex Ex con la misma entrega que los adultos. Y es que el alcance transversal de su música se ha convertido en su gran fortaleza: niños que llegan al house a través de Aitana y mayores que disfrutan de una producción cuidada y unas melodías que ya son himnos generacionales.
La lección de Aitana: pedir perdón por respirar mientras regala un show impecable
Otro de los grandes titulares de la noche fue el tono casi de disculpa con el que Aitana explicó la brevedad del setlist, obligada por el formato festival. «Para que no haya enfados», repetía, mientras dedicaba largos discursos a justificar lo que nadie le pedía. Esa tendencia a ser people pleaser la persigue, pero anoche demostró que lo único que debe a sus fans es un espectáculo de pop a la altura, y lo entregó con creces.